GENERACIÓN DIGITAL

Estamos siendo formadores de la primera generación digital, niños y adolescentes [Nativos Digitales] que nacieron y se están desarrollando en la era digital.

Seguro estoy de algo, el internet llegó para quedarse; no está de moda, no terminará enfadando a los usuarios; el internet está influyendo en la dinámica de toda la familia.

Aquí algunas sencillas recomendaciones que pudiesen ser la diferencia entre ser observador, o auténtico líder paterno

Actualízate. – No pretendas ser líder de tu adolescente yendo un paso atrás de él; que tu compromiso no sea únicamente comprar el dispositivo electrónico, sino saber qué alcances tiene, cómo funciona, y qué riesgos habrá si se conecta por largo tiempo.

Toma un curso de actualización tecnológica para estar a la par de tu hijo adolescente; el curso de actualización debe incluir: manejo de internet, mensajería instantánea y redes sociales, aplicaciones más populares, videojuegos en línea y cómo funcionan, mundos virtuales, controles parentales, aplicaciones, etc.

no te dejes atrapar en el consumismo electrónico. – si bien en cierto esta generación es totalmente digital, no les caería nada mal una bicicleta, una patineta, una pelota, algunos juegos de mesa, algunos libros propios de su edad, etc.

Regúlate. – No uses compulsivamente el celular; que sea mensajería instantánea no significa que debes contestar también instantáneamente. Educa a tus contactos, que sepan que tú no estás disponible las 24 horas los 7 días de la semana, que tienes más cosas que hacer.

A la hora de comer con tu familia, no coloques tu celular en la mesa, de esta manera puedes prohibir lo mismo a tus hijos.

Regúlalo. – No esperes que tu adolescente por si solo se haga consciente y se auto discipline; si crees que un día dirá “ya estuve mucho tiempo conectado y debo hacer mi tarea”, eso no sucederá jamás.

Establece disciplina positiva.- donde él sepa qué debe hacer y a qué hora hacerlo. Fíjale horario para sus principales actividades, y asegúrate que lo cumpla.

El celular.- Prohíbelo a la hora de comer, en el trayecto a la escuela, y cuando tú estés hablando con él.

Psic. Gabriel Bello / Especialista en adolescentes

 

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