LA RUTINA ¡QUE NO TE ATRAPE!

Rutina es el acto de repetir la misma actividad día tras día.

En los niños y en los adolescentes es necesaria; ellos deben saber cuáles son sus obligaciones y a qué hora deben hacerlas.

La rutina en los hijos produce orden, organización, tranquilidad, confianza y favorece la responsabilidad.

Sin embargo, en los adultos la rutina es diferente.

Si es positiva beneficia dicha actividad repetitiva, por ejemplo, ir al gym; cuando lo conviertes en tu rutina los resultados a tu físico y a tu salud en general son increíbles; así podemos hablar de tu aseo personal, tu alimentación, etc.

Pero es negativa la rutina cuando hacer lo mismo todos los días, te cansa y te manejas como en automático perdiéndole sentido a tu dinámica diaria.

¿Te da flojera lo que haces? ¿estás desmotivado?  ¿tienes escaso interés? ¿quieres comenzar algo nuevo pero no tienes iniciativa? ¿en general tienes apatía por tu vida? Si así te sientes los últimos años, es urgente que le des variedad de tu vida.

Haz pequeños cambios para darle otra dinámica a tu vida, a tu espacio, a tu entorno, a tu sentir, a tus relaciones.

Aquí están pequeñas acciones para romper tu rutina.

EN CASA. –acomoda los muebles de manera diferente, cambia ese tapete que ya no te gusta, coloca una lámpara más moderna, cambia tus persianas o cortinas. Esto le quita la sensación de aburrimiento a tu espacio.

EN TU OUTFIT. –péinate diferente, hazte ese corte arriesgado que no te atreves pero que si quieres, cambia el aroma de tu perfume, deja la formalidad y ponte tenis.

CAMINO AL TRABAJO. –agradece que tienes trabajo, sal de casa unos minutos antes, prefiere la música que las noticias, cambia de ruta aunque hagas más tiempo, llega  a tu trabajo sonriente.

EN TU TRABAJO. – sé más amable y más gentil con los que interactúas directamente, saluda a todos tus compañeros que te vayas encontrando, introduce un elemento nuevo en tu oficina que cambie la apariencia de tu espacio, sé más tolerante con los que no van a tu ritmo, ama tu trabajo para que disfrutes el tiempo que estás ahí.

CON TUS HIJOS. –deja el estrés fuera de casa, sonríe y se divertido con ellos, expresarles lo importante que son para ti, agenda mensualmente una salida exclusiva con cada uno de ellos para ir a desayunar.

CON TU PAREJA. –no hables tanto y escucha más, abrázala y bésala aunque tus padres no lo hayan hecho contigo, pierde el miedo a ser cursi, haz un plan cada semana y salgan a divertirse, superen sus traumas y tengan sexo con más pasión.

Rompe la rutina antes que ésta te destruye a ti.

 

Psic. Gabriel Bello

gabrielbellom@me.com

 

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